Capítulo 153: una nueva vida en la clandestinidad.

Los días pasaban lentamente en el pueblo de los magos, cada uno fundiéndose con el siguiente como un sueño del que no lograba despertar. El aire en las montañas era fresco y limpio, muy alejado de las húmedas paredes de piedra del calabozo donde una vez creí que moriría. La gente aquí me recibió com...

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