Capítulo 174: el daño ya está hecho

La mañana se sentía como un abismo interminable, extendiéndose sin fin a la vista. La nieve caía suavemente, cubriendo el pueblo con su frío y sofocante silencio, como si la propia naturaleza estuviera de luto por las vidas que se habían perdido. El frío en el aire coincidía con el que se asentaba e...

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