Capítulo 18: los barrios marginales

Mientras el carruaje se alejaba de los barrios bajos, me llevé una mano a la boca, el frío del sufrimiento que acababa de presenciar se asentaba profundamente en mí. Mi corazón latía con fuerza, mi garganta se apretaba mientras el olor punzante de la descomposición se aferraba a mis sentidos. No pod...

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