Capítulo 181: el rey hueco

El aroma del vino se aferraba a mi piel como la sangre que no podía lavar. Era espeso en el aire, asfixiante, manchando mi garganta, mis manos—mi alma. La copa en mi mano estaba astillada, el vino dentro se agitaba mientras lo llevaba a mis labios. Quemaba al deslizarse, pero no era suficiente.

Nun...

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