Capítulo 182

El aire de la montaña era fresco, pero llevaba el peso del cambio. El pueblo nunca había estado tan silencioso, pero podía sentir la tensión debajo de todo. Cada respiro, cada paso, estaba impregnado de anticipación. Mis hombres—no, mis hermanos—estaban a mi lado, cincuenta fuertes, con expresiones ...

Inicia sesión y continúa leyendo