Capítulo 188: el cielo ardiente

El cielo ardía.

Una explosión de fuego estalló sobre nosotros, bañando el patio en un resplandor dorado y violento. La fuerza de la explosión hizo que las brasas descendieran en espiral como estrellas fugaces, derritiendo la nieve al instante bajo ellas. Me cubrí el rostro, mi corazón latiendo con ...

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