Capítulo 29: Me alegro de que hayas venido

Al día siguiente amaneció con una sensación tentadora de esperanza, la luz del sol se filtraba por mi ventana y proyectaba suaves sombras en las paredes. Se sentía como un nuevo comienzo, una oportunidad para reparar los hilos desgastados de mi relación con Sirius. Cuando llegó la invitación para al...

Inicia sesión y continúa leyendo