capítulo 35

Las semanas que siguieron estuvieron llenas de temor y desesperación, una frenesí que latía tanto en las calles de Maelstrom como en los salones reales. Cada susurro estaba teñido de miedo, cada rostro mostraba el cansancio. Los soldados enviados a tierras lejanas regresaban uno a uno, trayendo noti...

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