capítulo 38

Me encontraba en las almenas del castillo, el viento mordía mi piel mientras observaba el horizonte oscurecerse con la llegada de las fuerzas de mi padre. Mi corazón latía con fuerza en mi pecho, un tambor de guerra que resonaba con la ansiedad que se retorcía dentro de mí. El sol colgaba bajo, proy...

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