capítulo 40

Me desperté a la mañana siguiente con el insistente golpeteo del puño de mi padre en la puerta. El sonido resonaba en mi mente, sacándome de un sueño inquieto. Sentía como si apenas hubiera cerrado los ojos, con las imágenes de la forma de dragón de Megara y las tentaciones de la noche aún girando e...

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