capítulo 47

Al adentrarnos más en el salón de baile, sentí una ola repentina de incomodidad asentarse entre nosotros. La sala estaba llena de risas, música y el tintineo de copas, pero todo lo que podía pensar era en lo fuera de lugar que me sentía. Sirius y yo nos quedamos cerca de una esquina, lo suficienteme...

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