Capítulo 18

Un teléfono sonando despertó a Jade a la mañana siguiente. Sus ojos estaban hinchados de tanto llorar y su boca se sentía seca. Estaba mareada por el desgaste emocional del día anterior. Al darse vuelta en la cama, la cadena fría del relicario se deslizó por su piel, recordándole lo que había ganado...

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