Capítulo 31

Antes de mucho tiempo, Jade escuchó un crujido en los árboles, al igual que Aiden, quien de inmediato se levantó de la hamaca, con los sentidos agudizados. Al unísono, se movieron hacia el borde del porche, cuatro manos agarrando la barandilla pintada de blanco. Sus ojos escudriñaban el bosque detrá...

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