No llores, Tyler

Minutos después, Aidan regresó cargando al bebé.

Se acercó con una sombra de tristeza en el rostro.

—Alison, voy a dejar a Tyler a tu cuidado por ahora. Volveré por él más tarde.

¿Tyler?

¿El nombre que Lucía había elegido para el niño?

—Está bien, no te preocupes —asintió Alison.

—Gracias —d...

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