Cariño...

La mujer mayor miró a Caden de arriba abajo, entornando los ojos.

—Un hombre tan guapo debe tener un hijo igual de bien parecido, ¿no?

Alison le pellizcó el dorso de la mano a Caden; al fin y al cabo, ella no era su esposa.

Caden le lanzó una mirada despreocupada.

La mujer mayor soltó una carcaj...

Inicia sesión y continúa leyendo