Capítulo 128 Rodeados

—¿Qué carajos haces? —la regañó McGraw quitándole el vaso de las manos.

—Tengo calor, solo estoy refrescándome —se justificó Samantha.

—Estás embarazada —reprochó.

—Las embarazadas podemos beber, aunque sea un par de traguitos. Eso no complica nuestro estado. Además, ese cóctel es suave —acla...

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