Capítulo veintiuno

Eros

El pasillo de la Academia Emerald Crest zumbaba con el bullicio animado de charlas y risas mientras los estudiantes esperaban que sonara la campana del primer periodo. Aunque el reloj marcaba solo las 7:50 a.m., parecía como si la mañana se hubiera alargado durante horas. Una letargia inquebran...

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