Capítulo sesenta y seis

Eros

Mientras caminaba por el abarrotado pasillo, mis ojos se posaron en Scarlett, que estaba junto a su casillero, sus dedos volando sobre la pantalla de su teléfono mientras una profunda arruga surcaba su rostro. Una oleada de rabia me invadió de repente. Había esperado que regresara eventualment...

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