Capítulo siete

Athena

Mientras caminábamos por el pasillo, el sonido de risas y charlas provenientes de la cafetería aún resonaba detrás de nosotros, pero mi mente estaba preocupada por las joyas robadas. Eros caminaba a mi lado, su presencia silenciosa era curiosamente reconfortante.

Nunca pensé que la persona ...

Inicia sesión y continúa leyendo