Epílogo

Eros

Los días se convirtieron en semanas. Las semanas en meses. Y Athena estaba mejorando—de manera constante, hermosa. Verla sanar me traía una felicidad que no había sentido en años. Había una luz en sus ojos de nuevo, una que me recordaba a la mujer de la que me enamoré.

Había un triunfo silenci...

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