XXI

Puedo sentir la brisa fría que toca mi piel, mientras miro en silencio las estrellas y la hermosa luna que ilumina el cielo. Estaba sentada al lado de Krio.

—La luna es hermosa, ¿verdad? —preguntó. Lo miré y pude ver la felicidad en él, especialmente en sus ojos. Sabes, los ojos pueden transmitir m...

Inicia sesión y continúa leyendo