Capítulo 118

POV de Natasha

No dormí bien.

Cada vez que cerraba los ojos, veía a Mordred. La enorme bestia-lobo alzándose sobre mí. Sangre escurriendo de sus colmillos. Esos ojos dorados —salvajes, ferales, vacíos de humanidad—.

*Y hoy tengo que ir hacia él por voluntad propia. Entrar en su guarida. Intentar ...

Inicia sesión y continúa leyendo