Capítulo 49 Sollozos

El desastre que había quedado después inundaba todo el panorama de Alba. Se encuentra frente a su laptop, sentada en un mueble y con una rodilla tocando su quijada, perdida. La luz de la pantalla le iluminaba el rostro; las lágrimas ya estaban frías, pero aún le mojaban las mejillas.

En el estéreo,...

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