Capítulo 30: ¡Amantes!

Jimena gritaba desesperadamente, corriendo hacia su hijo, arrodillándose y sosteniéndolo en sus brazos, llorando mientras la sangre goteaba sobre sus manos.

—Benjamín, abre los ojos. ¡Por favor! —exclamó Jimena, abrazando el cuerpo de su hijo y en ese momento Johnny y los demás que se habían ido re...

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