185- Honestidad y odio

Mientras me acerco a la casa, distingo a los vecinos asomándose por sus ventanas para mirarnos. Saludo con alegría a uno de ellos, un niño, antes de que se esconda detrás de la cortina. Supongo que romper la puerta había sido algo ruidoso y que aquella situación resultaba un poco extraña. Me sorpren...

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