189- Detención y merecimiento

—Señora, ¿puede decirme su nombre? —pregunta en voz baja. Suena como si no esperara que le respondiera en realidad. Lo cual es comprensible, supongo. Ni siquiera estoy cien por ciento segura de poder hacerlo. Me duele la cabeza, pero esa es la pregunta que hizo y voy a hacer mi mejor esfuerzo para r...

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