214- Zombies y zen

A pesar de mi noche larga, me despierto temprano en la mañana. Gimo y en mi mente suplico que un vaso de agua y unos analgésicos se materialicen en mis manos para no tener que levantarme. Si mi vejiga pudiera vaciarse mágicamente, eso también ayudaría. Pero no tengo tanta suerte. Desenredo con cuida...

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