Recuerdos febriles

Addicus estaba sentado en la sala de juntas de Modex, sus paredes de vidrio reflejando el amanecer gris de 1983. El señor Andrew, el CEO, hablaba monotonamente sobre acciones y ganancias, su voz un zumbido apagado entre el tintineo de las tazas de café y el humo de los cigarrillos. Addicus apenas lo...

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