Capítulo quince

—¿Entonces por qué sigues gritándome?

—¡Porque sigues cuestionándome! Todo lo que hago es por tu seguridad. Todo lo que haría es para mantenerte a salvo. Necesito que confíes en mí a veces porque si algo te pasa, me mataría y necesito que entiendas eso, ¿de acuerdo?

Fueron interrumpidos.

—Anna, te...

Inicia sesión y continúa leyendo