CAPÍTULO DIECINUEVE

—Lamento haberte gritado por venir a rescatarme.

—¿Y...?

—¿Y qué? —preguntó él, sin querer disculparse de nuevo.

—Y...

—Y lamento haber intentado echar a Sally de la casa. No fue caballeroso. Intentaré compensarlo lo antes posible. Ahora, ¿puedes meterte en la bañera y prepararte?

—Sí, puedo —d...

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