CAPÍTULO TREINTA Y SIETE

Vio a su madre desvanecerse lentamente y abrió los ojos. Vio a alguien que parecía Annabelle, pero su visión estaba tan borrosa. Intentó parpadear para mejorarla, pero descubrió que no podía.

—¿Anna? —llamó.

La figura borrosa se detuvo y lo miró. Esperaba que ella caminara hacia él, pero no lo hiz...

Inicia sesión y continúa leyendo