CAPÍTULO TREINTA Y NUEVE

Alex se apresuró para alcanzar a Damian y finalmente lo encontró, sentado junto al camino. Podía ver lo preocupado que estaba, tal vez asustado.

—¿Un centavo por tus pensamientos? —dijo Alex, lanzando un centavo al aire.

—No creo que se suponga que me des un centavo por mis pensamientos. Es solo u...

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