Capítulo cuarenta y ocho

Damian se apartó de ella y ella seguía gritando de dolor. Intentó alcanzarlo, pero él se alejó. Justin entró corriendo en la habitación y lo miró.

—Damian, ¿qué hiciste? —preguntó, colocándose entre los dos.

—Te juro, no hice nada. Solo estaba hablando con ella y la toqué, y empezó a gritar —dijo....

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