Capítulo cincuenta y uno

—¡Me gustaría verte intentarlo! —dijo ella.

Damian se acercó al círculo y la miró.

—¿Realmente vas a arriesgar tu vida por alguien que ni siquiera te recuerda? ¡Ella no te conoce y nunca terminaría contigo! ¿Por qué te haces esto a ti mismo? —dijo ella.

—¡Está tratando de meterse en tu cabeza! Da...

Inicia sesión y continúa leyendo