Capítulo cincuenta y tres

Un golpe en la puerta lo hizo correr hacia su armario para buscar algo de ropa. Abrió la puerta y vio a Sally parada allí.

—¿Qué está pasando? —le preguntó mientras aún se abotonaba la camisa.

—No podemos encontrarla. ¡No podemos encontrar a Grace! —dijo ella.

—¿Qué quieres decir con que no pueden ...

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