Capítulo cincuenta y cuatro

—¡Tienes que enviarme de vuelta! ¡Tienes que enviarme de vuelta, ahora!— Justin le gritó.

—No puedo hacer eso. No puedes estar en su mente para esa batalla, no puedes luchar todas sus batallas por él. ¡Entiende que hay algunas batallas que Damian tiene que luchar por su cuenta!— le dijo.

Él la mir...

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