Capítulo setenta y uno

—Sobre ese favor que me pediste —dijo Alex a ella.

—¿Sí? —respondió ella.

—¿Por qué no lo haces tú misma? Quiero decir, él también me quitó mucho y probablemente por eso me dolió tanto la noticia de que trabajabas con él, pero entiendo que no tenías otra opción. Pero ahora, te estoy dando una opci...

Inicia sesión y continúa leyendo