Capítulo 138 138

Dima permanecía imperturbable, con esa quietud extraña que solo tienen quienes ya han visto de antemano lo que está a punto de ocurrir, por lo que ni siquiera pestañeó cuando Lev alzó la voz, ni cuando el ambiente en la oficina de Vladimir se volvió más denso, tal parecía haber previsto no solo l...

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