Capítulo 150 ¿Tienes un mejor amigo?

La casa se fue quedando en silencio conforme avanzaba la noche. Rebecca había dejado de llorar, no porque estuviera bien, sino porque estaba agotada.

Después de un rato, se fue a su habitación. Amelia la ayudó sin decir mucho. No hizo más preguntas. No insistió. Solo se quedó.

Ahora Rebecca estaba...

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