Capítulo 408 No puedo esperar

Unos minutos después, llegaron al hospital.

Derek estacionó el auto y rodeó para ayudar a Rebecca a bajar. Ella tomó su mano y, juntos, entraron al edificio y se dirigieron al consultorio de la doctora.

Su doctora los recibió con calidez y señaló las sillas frente a su escritorio.

—Buenas tardes ...

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