Capítulo 30 Extraño nuestro auto

¿Lo odiaba de verdad?

O eso me repetía, mientras mi corazón me golpeaba las costillas como si quisiera salirse del pecho y correr directo hacia él. QueTraidor.

—Eres de lo peor. —le dije, dando otro sorbo al café solo para tener algo que hacer con la boca que no fuera cometer una estupidez—. ¿Te d...

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