Capítulo 34 Celos

Uno. Dos. Tres. Y hasta cuatro patadas consecutivas, impactando con la fuerza precisa y aplastante para hacerme perder el equilibrio por completo. Salí despedida hacia atrás, cayendo pesadamente sobre la colchoneta desgastada. Un quejido sordo se me escapó del pecho al sentir cómo el aire abandonaba...

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