Capítulo 37 Guerra de tensiones

Gonzalo se fue dejándome un sabor amargo en la garganta.

Terminé de vestirme con torpeza, sintiendo las manos pesadas y heladas. Me puse unos pantalones de mono holgados y una franela grande, intentando borrar con capas de tela la sensación de haber quedado tan expuesta ante el.

El frío del suelo ...

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