Capítulo 38 noche de dos

El juego con Rosa no tardo en terminar, mi mente no estuvo ahí ni un solo segundo. Cada vez que movía una ficha o le hacía una pregunta tonta para, escuchaba los ruidos de la casa. Escuchaba a Gonzalo abajo moviendo las cosas en la cocina, el sonido de los platos, sus pasos lentos. Estaba pendiente ...

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