Capítulo 43 Enséñame todo

Al cabo de un rato, nos dejamos llevar por el ambiente de calma y tranquilidad. Nos sentamos juntos en el sofá pequeño del despacho. La habitación no era grande, pero tenía cierta calidez que la casa principal no ofrecía. Él recostó la espalda contra el cojín y yo me acomodé a su lado, apoyando la c...

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