Capítulo 50 Aprender

El regreso al auto fue un paseo tenso pero victorioso. El motor rugió en medio de la neblina que empezaba a densificarse sobre el camino, y por primera vez en todo el día, Gonzalo soltó un suspiro largo, aflojándose la corbata con la mano libre.

—Lo hiciste bien ahí adentro —dijo, rompiendo el sile...

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