Capítulo 56 somos dos

El sol terminaba de ocultarse sobre la línea del horizonte, pintando el cielo sobre el puerto con un tono carmesí denso. En el silencio del amplio despacho del piso superior, el rumor constante del oleaje era lo único que amortiguaba los ecos del día.

Gonzalo se había disculpado unos minutos atrás ...

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