Capítulo 42 27° Así es ella

Arabella

Manejo por horas sin ningún rumbo en específico, solo quiero despejar mi enfermiza cabeza. Aumento la velocidad lo más que puedo adentrándome en las calles más solitarias de la Gran Manhattan, miradas escalofriantes se posan en mí haciendo que mi ya agitado corazón lata con más fulgor....

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