26.

Horas...

Había estado llorando durante horas. Le dolía la cabeza, sus mejillas estaban pegajosas y su garganta tan irritada que ya no tenía voz. No le quedaban lágrimas por llorar ni alientos, su garganta se cerraba de vez en cuando, haciéndola atragantarse y toser mientras luchaba en ese mismo asi...

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