30.

Los gritos fuertes de Madeleine perforaron el aire, su cuerpo se retorcía violentamente mientras intentaba liberarse del fuerte agarre del Alfa.

—¡Déjame ir! ¡Suéltame, maldito monstruo!

Luchaba y peleaba con todas sus fuerzas, pateando y empujando incansablemente contra él mientras se movía rápid...

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